No se puede comprender la verdadera realidad del ser. No podemos interponernos en el verdadero desstino o el camino aún no trazado. Destino es el final, no es lo que viviremos, sino que al lugar que llegaremos. Todos nos encontraremos en la misma estación. Todos llegaremos al mismo lugar sin equipajes y sin dinero, porque simplemente no se necesitan. Pero he ahí la gracia de vivir.
Nada más dar la bienvenida al Libro Sagrado, a nuestro Liber Sanctus, y que sea lo que ha de ser.
Baohban-Sith